Cómo estimular las zonas erógenas

Cómo estimular las zonas erógenas

Saber cómo estimular las zonas erógenas de tu pareja te puede elevar al podio del mejor amante.  Sin embargo es fácil que nos olvidemos de que el cuerpo entero es fuente de placer. Demasiado a menudo vamos con prisa y al grano y después nos quejamos de que la cosa no ha salido tan bien como esperábamos. Los puntos erógenos de la anatomía, masculina o femenina, van mucho más allá de la vulva o el pene. En realidad, cualquier parte del cuerpo donde se acumule una elevada concentración de terminaciones nerviosas, es susceptible de proporcionar unas altas cotas de placer. Pero, ¿cuales son exactamente esos puntos mágicos?

Estimular las zonas erógenas

Sigue leyendo porque a continuación te detallaremos como se reparten las zonas más sensibles del cuerpo. Son especialmente reactivas a la presión, la vibración y al tacto en sus distintas intensidades, y contribuyen a aumentar la excitación sexual. Estimular las zonas erógenas y hacerlo bien, es parte de un juego erótico que hará que la relación sexual sea mucho más satisfactoria.

Mujeres y hombres poseen distintas zonas erógenas repartidas por el cuerpo. Acariciarlas y dedicarles tiempo, forma parte de unos preliminares imprescindibles para un buen sexo. De esta forma se eleva el nivel de excitación y el cuerpo y la mente se preparan para la actividad sexual.  Estos puntos se suelen clasificar en zonas erógenas primarias y secundarias. Las primarias son las más sensibles y fáciles de estimular solo al ser tocadas. Las secundarias requieren algo más de dedicación. Pero no las despreciemos solo por no llevarnos rápidamente y con menos esfuerzo al orgasmo. Mantener sexo buscando alcanzar el clímax cuanto antes puede estar bien para determinados momentos pero al final resulta insuficiente. El cuerpo entero quiere ser explorado y estimulado. Los besos, las caricias, los roces con labios y lengua son una forma interesante de ir aumentando la excitación poco a poco hasta alcanzar la máxima intensidad.

Sin embargo cada persona responde de manera distinta a los estímulos. Cada cual es más sensible en algunas zonas erógenas que otros. Así que toca investigar y descubrir para dar un mejor placer. Aquí te dejamos algunas pistas que te permitirán estimular las zonas erógenas  comunes en la mayoría.

El pelo

El cuero cabelludo es una zona muy sensible, donde además se acumula mucha tensión. Seguro que conoces esos populares masajeadores de cabeza hechos de varillas flexibles y redondeadas en la punta. Si lo has probado, sabrás la increíble sensación que se experimenta. Por algo se ha bautizado a este instrumento con el nombre de orgasmatrón. Así pues, si quieres comenzar haciendo que tu pareja se relaje comienza por un suave masaje en la cabeza.

Las orejas

La sensibilidad varía según la persona pero para la mayoría suele ser una zona muy sensible. El lóbulo y la parte de atrás son las partes que más sensaciones provocan. Tócalas suavemente con las yemas de los dedos o con los labios. Incluso el aliento de un susurro puede resultar muy excitante.

El cuello

El cuello es una parte del cuerpo tan erótica como erógena. La piel de esa zona es tan sensible que hasta un leve soplido puede estremecer el cuerpo entero. Además es un lugar cálido, suave y que contiene la fragancia propia de la persona, por que es una parte del cuerpo muy íntima pero que a la vez está expuesta. El mito de los vampiros y su mordisco en el cuello se inspira en parte en lo erótico de ese gesto.

Los labios

No solo sirven para besar y dar placer, también para recibirlo. Los besos estimulan en el cerebro todo un cóctel de hormonas que elevan la excitación de forma muy fuerte.

Los pezones

Si pensamos en estimular las zonas erógenas, rápidamente pensamos en los pezones. Es de sobra sabido que son muy sensibles, pues contienen un montón de terminaciones nerviosas. Las preferencias cambian según la persona. Pero acarícialos suavemente con la punta de la lengua o con las yemas de los dedos (mejor si has humedecido la zona), no suele fallar.

El vientre y la espalda

La espalda se presta a masajes eróticos con aceites que permitan un tacto más deslizante. También se puede acariciar con la punta de los dedos, de forma que haga un sutil cosquilleo. El vientre, además de ser bastante sensible, sobre todo en la zona del ombligo, juega con la ventaja de estar físicamente cerca de los genitales. Acariciar o lamer el vientre crea una expectación altamente excitante.

Los muslos

Con los muslos ocurre lo mismo, la proximidad de los genitales los convierten en zona caliente. La cara interna de los muslos es la más sensible, cálida y suave. No pases de largo esta zona del cuerpo, detente, acaricia, lame y muerde antes de llegar al mapa del tesoro.

Los genitales

La zona erógena más obvia y la que hay que estimular en último lugar si queremos realizar unos juegos preliminares de buena calidad. Un buen amante controla los tiempos. El pene y los testículos son los puntos de placer por excelencia del hombre. En la mujer es la vulva y el clítoris. Antes de pasar al coito, es buena idea prestarles un poco de atención individualizada, ya sea con caricias o con sexo oral.

El punto A

¿Qué es esto? Sí, más puntos por descubrir. Este se localizó en 1996 y se encuentra a unos 7.5 centímetros de la entrada de la vagina, ubicado en la parte interna que se encuentra cerca de la vejiga. La mejor forma de estimularlo es mediante la penetración desde atrás.

El punto G

Se ubica en la pared anterior de la vagina, a una distancia de entre 2 y 5 centímetros. Se puede estimular más fácilmente con el dedo en forma de gancho. En nuestra sex shop tenemos juguetes específicos para ayudar a descubrir y despertar este botón mágico del cuerpo de la mujer.

El punto P

En el cuerpo del hombre se localiza en parte más inferior del recto, debajo de la vejiga y encima del perineo. Se trata de la glándula de la próstata, que tiene el poder de provocar increíbles orgasmos. Se puede estimular de forma directa e interna mediante la penetración, o de forma externa, en el área que se encuentra entre el ano y los testículos.

En Farmacia Sexual queremos ser cómplices de tu placer. El sexo es demasiado amplio y divertido como para reducirlo al coito y al orgasmo. Estimular las zonas erógenas hace que la experiencia sea mucho más rica y satisfactoria.

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