Celopatía: adiós al amor y al sexo

celopatía

Los celos, en las primeras fases de una relación, pueden resultar divertidos puesto que los consideramos una muestra de amor. De forma puntual y en cierta manera con un motivo, no suponen un problema. Sin embargo, cuando se vuelve una obsesión, hablamos de celopatía.

Qué son los celos y por qué aparecen

Los celos son la sensación de miedo que experimentamos cuando creemos que podemos perder a la persona amada o con la que deseamos estar. Se trata se una respuesta emocional como consecuencia de la percepción de una amenaza.

La persona que sufre de celos percibe que hay un riesgo y comienza a sospechar y a sentir preocupación. Este riesgo no tiene por qué ser real; dependiendo de la persona, puede bastar con que nuestra pareja tenga una conversación con alguien del sexo opuesto.

Detrás de los celos se oculta una gran inseguridad. Cuando nos celamos de una persona es porque consideramos que tiene algo que a nosotros nos resulta atractivo, y sufrimos porque pensamos que nuestra pareja también lo verá del mismo modo. La consecuencia será que dejará de estar con nosotros para irse con esa persona más atractiva o interesante.

Cuando estas situaciones pasan a ser una constante en la vida de una pareja, hablamos de celopatía. La persona celosa vive en un tormento continuo, ya que su mente no hace más que buscar indicios de engaño. Una simple actitud alegre o feliz en la pareja es suficiente para sospechar que tiene una aventura.

En la celopatía, el malestar es comunicado en forma de acusaciones. Así, la pareja se siente agobiada y cuestionada de forma continua. Tener que dar explicaciones es una muestra de la falta de confianza existente, y puede perjudicar la relación.

Tanto en los celos como en el trastorno de celopatía, se considera a la pareja como un objeto. Este se tiene en propiedad y, por tanto, pueden establecerse límites y un control exhaustivo de todo lo que hace.

¿Es normal sentir celos?

Los celos se consideran algo normal en nuestra sociedad, pero esto no significa que lo sean. Si buscamos tener una relación de igual a igual en la que el amor sea lo que une, no hay espacio para los celos. La confianza y la comunicación son pilares fundamentales en cualquier tipo de relación. Así, cuando vivimos enfermos de celopatía, nuestra pareja no es compañera, sino un objeto a poseer.

Por supuesto, cuando esto sucede, no se trata de amor, sino de una relación en la que se busca el poder. En un lado encontramos a la persona controladora, que es la que desea obtenerlo. Ve que pierde ese poder cuando su pareja se relaciona con otras personas, incluidas las amistades y la familia.

Por otro lado encontramos a la víctima. Para calmar a quien sufre la celopatía, debe dar explicaciones de dónde está, qué hace y con quién se relaciona en todo momento. En los casos más graves, aunque también están normalizados, se llega a perder la propia intimidad. De este modo, la pareja conoce incluso las claves de acceso a teléfonos móviles, emails y cuentas de redes sociales.

Muchas personas argumentan que se trata de una confianza total y absoluta. Sin embargo, lo que se oculta es un trastorno de celopatía. Cuando hay confianza, no necesitamos saber todo sobre nuestra pareja. Sabemos que nos respeta y que no nos engañará. Por tanto, no es necesario acceder a todos sus espacios privados. Como personas, es importante mantener siempre nuestro propio espacio personal.

Consecuencias de la celopatía en la pareja

La celopatía es así una paranoia u obsesión que no cesa en la mente de quien la padece. No solo contribuye a crear mal ambiente en la pareja, sino que es capaz de aniquilar la vida sexual. En este estado enfermizo, cualquier explicación no es suficiente, yendo siempre a más. Existe una incapacidad por parte de la persona para analizar la situación con frialdad y desde un punto de vista objetivo.

El perfil de quien sufre de celopatía es el de una persona impulsiva. Además, tienen muy poca capacidad para gestionar sus emociones. Responsabiliza a su pareja del malestar que siente, y la culpa con argumentos delirantes. Tanto si se llega a casa temprano como tarde, si se está triste o alegre, todo indica que se oculta información.

La celopatía origina un distanciamiento en la pareja que termina afectando al plano sexual. Cuando una persona se vuelve celosa hasta este punto, deja de resultar atractiva. El acoso continuo hace que necesitemos un mayor espacio, por lo que la intimidad del sexo se va quedando atrás. La celopatía es capaz de acabar con el amor.

Las relaciones sexuales se basan en la confianza y la complicidad. Al entrar en juego la celopatía, rompemos con estas y se pierde toda la magia. La disminución de los encuentros son percibidos también como otra sospecha, por lo que es un bucle sin salida.

Cómo solucionar la celopatía

Si los celos se dan en pequeña medida, la solución es hablar con nuestra pareja de la inseguridad que sentimos. Esta sensación de miedo suele ir y venir, mientras que la celopatía puede durar años sin cesar.

Según los expertos, la celopatía suele aparecer en personas que arrastran otro tipo de trastornos. Por ejemplo, hablamos del trastorno paranoide de la personalidad, la esquizofrenia, el trastorno bipolar y los daños en el lóbulo frontal derecho. Asimismo, el alcohol y la disfunción sexual pueden originar también la celopatía.

Para superar esta obsesión se requiere de ayuda profesional. Tanto la terapia psicológica individual como la de pareja son necesarias. Además de trabajar la autoestima y la seguridad en uno mismo, se necesita recuperar la confianza en la pareja. De esta manera se producirá el acercamiento y, si no es demasiado tarde, la intimidad amorosa y sexual.

Antes de desconfiar de nuestra pareja y celarnos de otras personas, podemos centrarnos en la relación que tenemos y afianzarla. Por ejemplo, podemos organizar actividades que nos saquen de la rutina y avivar la llama de la pasión cambiando lugares, posturas o incluso introduciendo juguetes eróticos.

Que nos engañen o no es algo ajeno a nuestro control. Lo que sí podemos controlar es la atención que le prestamos a nuestra relación de pareja. Así, desde Farmacia Sexual te invitamos a visitar nuestra zona sex shop para centrarnos en toda la diversión que podemos tener con la persona amada.

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