Cuatro verdades acerca de la impotencia masculina

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El hombre moderno puede hacer absolutamente todo para proteger y mejorar su vida sexual. Y si hay un problema, generalmente hay una solución. La disfunción eréctil o impotencia masculina puede ser un problema grave que requiere atención y una solución rápida y fiable. Veamos, para entrar en materia, qué es la disfunción eréctil o impotencia masculina, como tratarla y cuál es la sintomatología que nos permite identificarla y tratarla oportunamente.

¿QUÉ ES LA IMPOTENCIA MASCULINA?

La impotencia masculina o disfunción eréctil es la dificultad o imposibilidad reiterada, recurrente y frecuente para lograr una erección firme y duradera durante un espacio suficiente de tiempo para lograr un orgasmo y producirlo en la pareja.

Aclaremos que el termino impotencia, puede referirse ocasionalmente a otro problema que tiene una gran influencia en las relaciones sexuales entre el hombre y la mujer, relacionado con la falta de deseo sexual o los problemas con la eyaculación y la disminución de la libido masculina. En tanto que el término disfunción eréctil se refiere única y exclusivamente a la dificultad para lograr y mantener la erección del miembro viril.

Si un hombre puede tener erecciones muy breves, igualmente padece impotencia sexual. Dado que no podemos aplicar una medida para erecciones larga y otro para elecciones cortas, es difícil estimar con certeza cuando se padece el mal y cuando no. Para un grupo de hombres cinco o diez minutos de erección pueden ser suficientes, pero para otro grupo menos de treinta minutos no son suficientes.

Lo cierto es que las mediciones para el año 2015 reportan un poco más de ciento treinta millones de pacientes tratados en el mundo por este mal. En Europa, en el año 2011, aproximadamente el cuatro por ciento de todas las visitas a la consulta del médico se hicieron para tratar la impotencia masculina. En el año 2015 esta cifra ya se duplicó al ocho por ciento.

La impotencia masculina en los hombres mayores suele tener una causa física, como secuela de una enfermedad, alguna lesión o como efecto secundario por la ingesta de medicamentos recetados. Cualquier lesión en los nervios interfiere con el flujo normal de sangre que requiere el pene para lograr una erección de calidad.

La incidencia de esta patología aumenta con la edad. El diez por ciento de los hombres antes de los cuarenta años, 25 por ciento para hombres entre 40 y 65 y 45 por ciento en hombres mayores de 65 años. Pero aunque así lo parezca la impotencia masculina o disfunción eréctil no es parte inevitable del proceso de envejecimiento.

Lo que es preciso conocer es que es posible tratar la impotencia masculina a cualquier edad. Cada vez son más hombres empieza a buscar ayuda y volver a la vida sexual normal, ya que aparecen más y mejores métodos para tratar este mal. Como el vigorizante masculino VIAFRAX, que recientemente a salido a la venta en Europa, este producto no solo combate la disfunción eréctil y los problemas de impotencia masculina de forma más que efectiva, además incrementa la libido del paciente y el deseo sexual, todos los hombres que consumen este producto en Europa, además de todos los beneficios anteriores no parecen de ningún efecto secundario no deseado, como afirman tener cada vez que consumen medicamentos como cialis, levitra, viagra o el resto de medicamentos con receta.

¿CÓMO SE PRODUCE UNA ERECCIÓN?

Hay dos cámaras llamadas cuerpos cavernosos del pene, que corren a lo largo del órgano. Estas cámaras están hechas de tejido esponjoso. El tejido esponjoso es un conjunto de músculos liso, tejidos fibrosos, espacios, venas y arterias. La uretra (que expulsa la orina y el líquido seminal), corre a lo largo de la parte inferior de las dos cámaras.

La erección comienza con la estimulación física o mental, o ambas. Las señales vienen del cerebro y los nervios locales hacen que los músculos de los cuerpos cavernosos se relajen, permitiendo que la sangre fluya y llene los espacios.

La sangre crea presión en los cuerpos cavernosos y el pene se expande. La “túnica albugínea” crea trampas que impiden la salida de la sangre y permiten mantener la erección. Una vez se logra el orgasmo el proceso se invierte y la sangre abandona los cuerpos cavernosos finalizando la erección.

 

¿QUE CAUSA LA IMPOTENCIA MASCULINA?

Puesto que una erección requiere de una secuencia precisa de eventos, la impotencia masculina puede ser causada por cualquier problema relacionado con estos eventos.

Estos eventos que intervienen en una erección son: El cerebro, la médula espinal, el área alrededor del pene, los músculos, tejidos fibrosos, venas y arterias del miembro viril. Por lo tanto cualquier afección que toque estos puntos puede ser causa de impotencia masculina.

Enfermedades tales como el alcoholismo crónico, enfermedades renales, la esclerosis múltiple, presión arterial alta, aterosclerosis son la causa de un poco más del 70 por ciento de los casos de impotencia sexual.

La diabetes es otra de las enfermedades que reporta un número importante de casos de impotencia masculina. Entre el 35 y el 50 por ciento de los pacientes masculinos que padecen la enfermedad sufren de disfunción eréctil.

La falo plastia o cualquier tipo de cirugía en el pene, puede atrofiar los nervios y arterias y ocasionar la impotencia masculina.
¿CÓMO DIAGNOSTICAR LA IMPOTENCIA MASCULINA?

La claridad y la obviedad de la enfermedad hacen muy fácil su diagnóstico. La dificultad radica en establecer las causas o el punto atrofiado dentro del sistema, para establecer cuál es el tratamiento a seguir.

Ante que nada es fundamental estudiar la historia clínica del paciente. Los estudios y antecedentes médicos y sexuales ayudan a definir las causas de la impotencia masculina.

El historial médico puede revelar una enfermedad que pudo eventualmente causar la disfunción eréctil. Pero una sencilla entrevista sobre la actividad sexual del paciente puede sacar a la luz algún problema de deseo sexual derivado de dificultades con la relación de pareja.

Las preguntas obvias sobre consumo de alcohol, tabaco o drogas ilícitas forman parte del proceso de investigación sobre las causas del mal.

Un examen físico muy básico puede dar luz inmediata sobre las causas de la impotencia masculina. Por ejemplo si el pene no reacciona al tacto, podemos deducir que un problema en el sistema nervioso causa la anomalía. Las características sexuales secundarias anormales pueden mostrar problemas hormonales cuando el sistema endocrino no está funcionando correctamente.

Características físicas inusuales del pene pueden mostrar otra fuente del problema. Por ejemplo, si un pene erecto se dobla y duele, el paciente debe ser tratado por la enfermedad de peyronie.

Finalmente las pruebas de laboratorio y los análisis Psicológicos pueden aportar luces sobre el origen de la enfermedad.

Sea cual sea la causa de la impotencia masculina, en nuestra página web Farmacia Sexual dispone de una solución natural y efectiva. Además le aconsejamos el vigorizante masculino VIAFRAX que más de 400.000 hombres en toda Europa consumen para tratar su problemas de erección.

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